8 alimentos que echo de menos

Partimos de la base, como siempre digo y explico a toda la gente que me pregunta si echo algo de menos en mi vida sin gluten, de que al encontrarnos tan bien de salud, realmente, no añoramos, estrictamente hablando, nada. Porque esa sensación que tenemos desde que somos celíacos, sin dolor de estómago, sin tripa hinchada y dura… No se cambia por nada. Pero, siendo sinceros, sí que hay cosas que echamos de menos, yo al menos sí, que digo aaay, si pudiera comerme esto… Solamente es un deseo, porque sabes que no, y no pasa nada, y hay alternativas que, aunque no tan ricas, nos hacen llevar una vida feliz sin gluten 🙂
Aquí va mi lista de los 8 alimentos que más echo de menos. ¿Cuáles son los tuyos?

  1. Pizza. Como digo, hay opciones, pero en casa. Echo de menos esas pizzas que te pides entre varios amigos, que compartes, esas porciones de pizza que te compras cuando vuelves a casa después de haber salido por ahí para matar el hambre atroz que te devora por dentro a las tantas de la mañana, esas pizzas que pringan tus manos y que hacen que te chupetees los dedos. Esas. Con mucho queso, mucho, mucho queso (ya sabéis que mi intolerancia a la lactosa me limita un poco más).
  2. Macarrones. Lo siento, pero todavía no he encontrado una pasta que me sepa tan rica como la de trigo. Me la como y me sabe buena, me gusta, pero no es lo mismo. Y añoro esos macarrones llenos de tomate y queso fundido, oh sí, de nuevo mucho y sabroso queso.
  3. Bocadillos que crujen. Bocadillos con pan esponjoso, bocadillos que da gusto morderlos. Casi independientemente de lo que lleven dentro…
  4. Hamburguesas. Hamburguesas con pan de hamburguesa, que no se rompa en mil pedazos al cogerlo, llenas de cosas, con mucha carne, y mucha salsa.
  5. Tapeo. Echo de menos irme de tapeo sin restricciones. Comerme esas maravillosas croquetas que hacen en ese bar al que nos encanta ir en el centro de Zaragoza, o cualquier tapa que lleve pan o rebozado… Un buen tapeo.
  6. Empanadillas. No he probado a hacerlas sin gluten y será tan fácil como comprar una masa especial para celíacos, lo sé. Pero añoro tanto las empandillas, de cualquier tipo, siempre que podía me pedía una cuando salía a comer fuera, de aperitivo, de pincho, volviendo a ese tapeo sin restricciones. Probaré a hacerlas en casa…
  7. Los donuts y palmeras de chocolate. Nunca me había considerado muy golosa hasta que fui celíaca y me di cuenta de que me apetecía todo lo que ya no podía comer. Eso sí, los donuts y palmeras de chocolate siempre han sido mi debilidad… Pasear por la calle y tener ese antojo, meterte a una pastelería y comprarte la palmera más grande que veas en el mostrador…
  8. Los regalices. Adoro las chucherías, y ya conozco bien las que puedo comer y las que no. Menudo chasco cuando vi que los regalices tenían harina de trigo… Junto con las nubes, que afortunadamente puedo seguir comiendo, eran mis favoritas.
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Isabel
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2 Comentarios

  • ¡Hola Belén! Los regalices llevan harina de trigo pero por ejemplo puedes comer nubes, botellitas de coca cola, ositos, gominolas, moras, corazones de melocotón… Así que recuerde rápidamente. Te pondré más cuando vaya a comprar y las vea 😉

    Si los compras a granel en una tienda de chucherías ten cuidado con la contaminación cruzada, ya que seguramente los hayan puesto en sus cuencos tras haber colocado el pan o la bollería, es complicado. En muchas tiendas a granel ya incluyen los ingredientes en cada uno de los recipientes pero, lo dicho, el riesgo está en la contaminación. Haribo tiene bastantes chuches sin gluten, Migueláñez también… van en bolsa y vas a lo seguro 😉 Opciones hay.

    Abrazo!

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