7 cosas que tengo que tener en cuenta a la hora de cocinar si convivo con un celíaco

Convivir con un celíaco puede costar al principio pero es muy sencillo una vez conocemos algunas cosas básicas y fundamentales. Estos consejos también nos servirán si tenemos como invitado en casa a un celíaco y no sabemos bien qué cocinar y cómo hacerlo.

  1. Paciencia. Es lo primero que debemos enseñarle a nuestro compañero o compañera de vida, y también a un anfitrión puntual. En el primero de los casos una vez conozca las “normas” básicas será muy fácil; en el segundo, lo principal es que sepa que no tiene que volverse loco, que no debe aprovisionarse de un montón de productos sin gluten porque son muy caros, así que le debemos decir eso de Keep Calm y hacerle saber que hay mil recetas aptas, de las normales de casa, y que no tiene que complicarse tanto. Seguro que respira aliviado.
  2. Convivir con un celíaco no implica tener que hacer dos comidas. En casa de mis padres, por ejemplo, cuando mi madre fue diagnosticada, mi padre y yo empezamos a comer sin gluten, excepto el pan y bollería; en mi caso, cuando me diagnosticaron mi intolerancia, mi celíaco consorte pasó a comer mi pasta sin gluten, mi pan rallado sin gluten, aunque él sigue comiendo su pan y sus galletas (que está todo más rico claro). El resto, lo mismo, sin problemas: ensaladas, verduras, mucha plancha, harina de arroz… No cambia (casi) nada.
  3. A la hora de cocinar sí que debemos explicar el tema de la contaminación cruzada. Si se cocina todo sin gluten no hay problema; si, por ejemplo, vamos a hacer dos perolas, una con pasta sin gluten y otra con pasta de trigo, deberemos usar cucharas diferentes para removerlas. Lo mismo con el aceite, que debe ser limpio para cocinar sin gluten. Cuidado con los cuchillos que hayan podido tocar algo con gluten, el celíaco no deberá usarlos después.
  4. Limpieza y orden. Es muy importante ser limpios durante la manipulación de los alimentos, tener tostadores, por ejemplo, diferentes para pan con gluten y pan con gluten, limpiar bien las perolas y coladores (hay gente que incluso también los usa diferentes, en mi caso no hace falta, con colar primero la pasta sin gluten, luego la de trigo, y fregarlo bien, suficiente). También es recomendable guardar las cosas sin gluten en armarios separados del resto para evitar cualquier contaminación de restos.
  5. Antes de empezar a hacer la comida, limpiaremos bien la encimera, la mesa y los utensilios, para evitar que haya migas o restos de gluten. Si vamos a hacer dos comidas, con y sin gluten, primero elaboraremos la de sin gluten para así poder usar después el aceite, o los coladores, o lo que queremos. Al revés sería totalmente inviable.
  6. Hay personas con mucha intolerancia que necesitarán comprar nuevos utensilios para cocinar con gluten. Los de madera, al ser más porosos, pueden contener restos que no se van ni aún fregándolos, ante la duda, no cuesta nada comprar otros nuevos. No es obligatorio, eso dependerá de nuestro grado. Hay que tener cuidado, también, con la manipulación de la sal. Si metemos los dedos para cogerla y éstos han tocado gluten habremos contaminado todo el recipiente. En algunas casas se tiene en botes diferentes, con un poco de cuidado, sabiendo siempre que tocamos primero sin contaminación, bastaría con tener el mismo.
  7. Si se trata de una convivencia puntual porque nos han invitado a comer o cenar en casa de algún amigo o familiar, debemos facilitarles toda la información que nos pidan, y en caso del anfitrión, que pregunte y no tenga ningún reparo en consultar todas las dudas que le surjan. Lo explican muy bien nuestros amigos de Singlutenismo con su #filosofíacelíaca 😉convivencia
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Isabel
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