Los imprescindibles en mi maleta sin gluten

No es fácil sobre todo cuando se está recién diagnosticado, pero sirve como experiencia para ir pendiendo el miedo. Hablaremos en posteriores entradas sobre el hecho de viajar sin gluten, con consejos y formas de hacerlo. Pero vamos a ver hoy qué elementos se convierten casi en imprescindibles en la maleta del celíaco o de un intolerante alimentario.
Cuando planeamos un viaje, lo primero que consultamos es destinos sin gluten. Hoteles, restaurantes… que nos faciliten un poco la labor. Pueden ocurrir dos cosas: que directamente busques lugares especificados como sin gluten para asegurarte una correcta manipulación y más alternativas a la hora de comer, o que optes por el sitio que más te guste y cuando reserves especifiques tu condición de celíaco, alérgico o intolerante. Y a cruzar los dedos.

En este caso, y quizá en todos, es casi seguro que en tu maleta dejarás un hueco especial para cosas como:

  • tu paquete de galletas favorito, porque quizá en el desayuno te va a venir genial. Es verdad que en muchos hoteles, aunque no sean gluten free, están muy preparados para ofrecer desayunos completos y te preparan pan sin gluten o incluso bollería. Pero por si acaso, siempre nos llevamos algo.
  • tu paquete de pan sin gluten favorito, por lo mismo, porque si llegado el caso en el buffet de turno no podemos comer más que una ensalada y poco de jamón, al menos acompañarlo con algo de pan…
  • el botiquín del celíaco. No vaya  a ser que al final nos siente algo mal… que no se nos olviden nuestras pastillas para el estómago o lo que sea que tomemos si nos falla la salud.
  • quien dice galletas y pan dice unas tortitas de maíz por si apremia el hambre entre horas y queremos picar algo, o unas magdalenas para mojar en el café de por la mañana, o cualquier cosa comestible que, por no ponernos a buscar en nuestro destino, decidamos llevar con nosotros entre las camisetas y los pijamas.
Lo principal es no dejarse dominar por el pánico ni dejar que el hecho de ser celíaco se imponga sobre las ganas de disfrutar de nuestras vacaciones, es decir, que nunca, nunca, nunca, nos condicione nada, y hagamos nuestros planes normalmente. Que luego por el camino deberemos sortear obstáculos (no digo nada si viajamos a otro país…), o quizá nos encontremos con un montón de facilidades de esas que se agradecen de corazón, pero lo más importante es que seamos naturales, precavidos y positivos, nos aprovisionemos bien de porsiacasos y pasemos unas maravillosas vacaciones, que seguro que nos las habremos ganado.

Si te ha resultado interesante... ¿nos compartes? :) 0
Isabel
Escrito por
Isabel
Más artículos de Isabel

Los celíacos y viajar en avión

Sumergidos de lleno en las vacaciones los celíacos nos enfrentamos a nuevas...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *