Veamos el lado positivo de comer sin gluten

El otro día repasábamos en clave de humor aquellas cosas que echamos de menos de nuestra “vida” anterior…  Pero ese antes y después que marca el hecho de que te digan que eres celíaco o que no puedes comer gluten tiene muchas, muchas cosas positivas. Vamos a repasar algunas cuantas.

  1. Indiscutiblemente, y por encima de todo, tu salud ha mejorado desde que comes sin gluten. En pocos días ha desaparecido el malestar, la diarrea, los vómitos, esa tripa hinchada, la pesadez…
  2. De rebote, y como consecuencia de estas nuevas sensaciones de tu cuerpo, sin molestias, tu carácter  ha mejorado también. ¿No os pasaba que cuando os encontrabais mal también estabais de peor humor? No nos apetece tanto salir a cenar porque “sabes” que te va a sentar mal, y cuando lo haces y empiezan los dolores de barriga y el mal temple te enfadas y te quieres meter en la cama sin hablar con nadie. Ahora, es un gustazo comer, ya no hay dolor ni tu cuerpo se resiente, y por eso estás más comunicativo y alegre con todos.
  3. Comes menos alimentos preparados, rebozados, menos grasas… Todo ello con los beneficios que tiene para tu salud.
  4. Has descubierto una nueva vocación que desconocías totalmente: cocinar. Ahora te gusta hacer magdalenas, bizcochos, buscas e intercambias recetas… ¡Un nuevo mundo se abre ante ti! Y, encima, te das cuenta de que te encanta.
  5. Aprendes a tomarte las cosas con más sentido del humor y optimismo. Son retos que has de sortear, y lo haces lleno de fuerza. También, en el lado opuesto, peleas con más vehemencia por tus derechos y por que te tomen en serio. Relativizas todo en la misma medida en que intentas defenderte y defender el mundo sin gluten.
  6. Te enriqueces todos los días a través del contacto con gente en Internet. Las redes sociales se convierten en lugar de encuentro donde poder compartir experiencias, resolver dudas, comentar anécdotas que nos pasan a todos… Eso ayuda mucho sobre todo al comienzo cuando no sabes muy bien en qué consiste esto. Las divertidas #lastertuliascelíacas en Twitter.
  7. Lees, aprendes, te informas, te documentas, investigas. Eres más activo, curioso y toca espabilarte. Desarollas más tu empatía, te identificas con gente con intolerancias y alergias, entiendes más y mejor algunas cosas que sucedían a tu alrededor.
  8. Has aprendido a valorar esos pequeños (grandísimos) detalles que tiene la gente que te rodea. Ese camarero que no cortocircuita cuando le dices “no puedo comer gluten ni lactosa” y te trata con amabilidad y profesionalidad, y una sonrisa; esa amiga que te pregunta qué puedes comer y te consulta si lo que ha preparado para merendar es apto para ti, y te compra cosas especiales sin gluten para que no pases hambre; esa suegra maravillosa que prepara tu comida aparte, que sabe qué es la contaminación cruzada y lo maneja a la perfección; esa madre celíaca que te da pautas por teléfono cuando no sabes qué puedes comprar o qué pan está más rico, y tiene preparado un ajuar de cosas sin gluten cuando vas a visitarla; esa pareja que convive en una casa sin gluten y lo lleva, comparte y experimenta de una forma totalmente natural y fácil para los dos.

¿Y tú, cómo lo ves? ¿Qué sacas en positivo de todo esto? 🙂

Si te ha resultado interesante... ¿nos compartes? :) 0
Isabel
Escrito por
Isabel
Más artículos de Isabel

Recetas sin gluten: ingredientes que no faltarán en tu cocina

Cocinar recetas sin gluten es muy sencillo si contamos con los ingredientes...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *